¡Feliz año! 

Después de las vacaciones navideñas retomamos la rutina diaria. Una rutina que no es monotonía, ni mucho menos, sino la organización diaria que permite conseguir los propósitos que uno se fija.

A mis hijos no les ha costado demasiado volver al colegio, el encontrarse de nuevo con sus compañeros y amigos pesa más que afrontar de nuevo las tareas y las obligaciones. Y yo feliz de que así sea.

Yo comienzo el año con propósitos de mejoras en el jardín, reformas en casa, y en lo personal tomarme con calma todo lo que traiga este año.

Pienso vivirlo sin prisas, con positivismo y no sé si disfrutando de todo pero sí con consciencia de cada momento.

Todos tenemos metas y sueños, deseos de mejorar, de ser más organizados, de cuidarnos, de conseguir mayor bienestar para nosotros y nuestras familias. Ojalá se cumplan muchos de ellos.

¿Cuáles son tus sueños para 2014?

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