Lleva unos días abierta y no es la rosa más brillante, ni aromática, ni la de forma más ideal…, pero es la primera de la temporada en mi jardín y me ha hecho feliz. No cuento las de la terraza, esas son territorio del “zampa rosas” que aún está dando buena cuenta de ellas (¡en cuanto termine estas frases voy a por él!).

Pues, como os iba diciendo, mi primera rosa y por San Jordi la quiero dedicar a todos vosotros que día a día, o de vez en cuando,  leéis lo que escribo. A veces acertado y a veces erróneo, no tengo estudios de jardinería, sólo los 20 años experimentando en este diminuto jardín que tengo en casa. Y si me equivoco y me corregís, rectifico de inmediato (¡gracias, María José! ;-).

Lo que está claro es que si escribo es porque sé que al otro lado de la pantalla hay más de mil personas que me leéis a diario, ¡tantas que no cabríais en mi jardín! Así que esta primera rosa del año la cuidaré pensando en todos vosotros.