Si hay un mes en el que mi jardín está lleno de flores ese es mayo. Las temperaturas aquí suben muy rápido y este es el mes en que florecen la mayoría de plantas de la temporada. En el arriate de la terraza las flores del viburno ya pasaron, pero ahora tengo las flores del rosal Pierre de Ronsard y este Centranthus nuevo de este año.

También en la terraza, pero en el alcorque del naranjo, las flores rosa brillante de los mesem llenan ese rincón.

Y en una maceta, en la que crece una pequeña palmera robellini, aparecen -como todos los año- estas pequeñas margaritas. Ni recuerdo ya cuando planté la primera mata, pero es obvio que antes de morir resembró la maceta y así sucede primavera tras primavera.

Mayo es el mes de Trachelospermum jasminoides que llena de blanco este muro en el que también se encarama la thunbergia alata. El aroma del falso jazmín es demasiado fuerte para mi gusto, pero su floración me fascina. Parecen miles de estrellas.

El Aeonium arboreum florece realmente en invierno, pero sus hojas forman una roseta que parece una flor. Es una suculenta y una de mis plantas favoritas.

También pasaron ya las flores de la glicinia, en esta entrada os las enseñé, ahora la planta está desarrollando nuevas ramas, las que florecerán la próxima temporada. Hay que podarla con cariño para que la floración de la próxima primavera sea explosiva.

Estas hiedras las he tenido un par de meses dentro de casa. Aguantan bien allí una temporada, pero conviene sacarlas fuera de vez en cuando pero mantenerlas a resguardo del sol fuerte.

Las salvias llenas de florecillas rosa. Cuando pasa la floración fuerte las recorto para que las matas crezcan más tupidas. Eso será pronto.

El rosal Alain Souchon, de Meilland, es el más floreciente. Sus flores, de un rojo intenso, tienen una forma cuarteada muy romántica. Las podéis ver con más detalle en esta otra entrada.

Acropolis es rosa claro y sin aroma. Cuando las flores envejecen cogen un tono verdoso.

Un capullo del rosal Elle, una rosa con mucho aroma. Fuerte y especiado.

Y este rosal, el más antiguo que tengo y el más fragante, es Evelyn. Es un rosal inglés de David Austin. Los capullos son así, rechonchos, porque la flor tiene muchísimos pétalos.

Comienza a florecer la adelfa. La mía es una variedad nana, pequeñita y de color rosa salmón claro.

Las Lantanas montevidensis, una variedad de lantana rastrera que yo tengo en dos colores: amarillo y morado. También la hay blanca y todas ellas son preciosas.

Flores de verebena. La verbena lleva semanas floreciendo y es una incansable, continuará hasta el otoño. Hoy he tenido que recortar algunas ramas de uno de los ejemplares que tengo en el jardín porque se había llenado de cochinilla. Esta de la foto está sana y bonita.

Euryops, las margaritas amarillas es otra de las plantas de mi jardín que siempre está llena de flores. Desde primavera hasta otoño.

Y esta buganvilla me encanta, pero realmente está en el jardín vecino 🙂

¡Y hasta aquí! Todas estas son las plantas que este mes florecen en mi jardín.

Feliz fin de semana.