El éxito de las plantas suculentas es una mezcla entre lo bonitas que son y lo sencillo que resulta su cultivo. Enraízan con facilidad a partir de un esqueje y se conforman con que las riegues un poco de vez en cuando. Pocas veces fallan, pero la elección de un tiesto adecuado puede marcar la diferencia. El contenedor donde crece la planta influirá en su correcto desarrollo y en la estética del arreglo. Sigue leyendo que hoy te ayudaremos a elegir la mejor maceta para tus suculentas.

Hace ya bastantes años que cultivo este tipo de plantas y, con el paso del tiempo, he llegado a tener una bonita colección. En lo referente a ellas, elegir la maceta apropiada es parte de mi afición: tengo macetas de cerámica en distintos colores, pequeños tiestos de terracota, contenedores de metal, etc. Me encanta el contraste del color de la planta y el recipiente: suculentas grises en macetas rojas o suculentas rojizas en macetas azules. Con las tonalidades de las hojas suculentas y los maceteros se pueden hacer composiciones muy interesantes.

Pero no todas las macetas son indicadas para las suculentas, alguna vez me ha ocurrido montar un arreglo perfecto en un tiesto que me encantaba y al poco tiempo se ha estropeado. Con la experiencia de estos años he descubierto algunos detalles que hay que tener en cuenta al elegir una maceta, cosas en las que no pensaba cuando era principiante y que me llevaban al fracaso.

arreglo con suculentas

Cómo debe ser la maceta de una planta suculenta

Para que tu planta esté contenta, creciendo sana y hermosa, busca un tiesto adecuado a sus características. Lo primero que pensamos es en el tamaño: un tiesto pequeño si la suculenta es diminuta, o uno grande para una planta grande. Luego, en que sea un recipiente decorativo, para tener un detalle agradable sobre la mesa o en una estantería. Vale, todo eso es importante, pero no es lo fundamental. Lo elemental es pensar en las necesidades de la planta, para que se desarrolle sin complicaciones.

Recipientes apropiados para plantar suculentas

Estas son las cualidades que debe tener una buena maceta para que una planta crezca sin problemas y prospere correctamente:

Drenaje

Si has leído mis artículos sobre cómo regar las plantas suculentas o el sustrato ideal para ellas, seguro que ya sabes lo importante que es que la maceta drene correctamente. El agua encharcada en el interior del recipiente es una de las primeras causas de que la planta se pudra y muera. Si hay algo fundamental para la salud de la planta, es que en la base del contenedor haya un agujero por el que salga el agua sobrante del riego. Así será mucho más sencillo regar las suculentas.

Si encuentras una maceta que te encanta y no tiene un orificio de drenaje, no te preocupes: es un caso relativamente sencillo de solventar. La mayoría de recipientes se pueden agujerear con una broca. Yo lo he hecho en más de una ocasión con cubremacetas de cerámica.

Conforme adquieras destreza con el tema del riego, puedes experimentar y probar macetas sin agujero de drenaje. Pero recuerda que es algo más complicado y conlleva mayor riesgo. Si eres primerizo, no te lo recomiendo. El orificio facilita mucho las cosas.

Maceta con drenaje

Material

El material del que está hecho la maceta puede parecer una consideración meramente decorativa y de gusto personal, pero en realidad también puede influir en el desarrollo de la planta. Entre los materiales más populares están la cerámica, el plástico, la madera, el metal y el vidrio. ¿Qué material es el mejor para la suculenta? Depende del lugar donde la vayas a poner.

Terracota y Cerámica

La terracota y la cerámica son materiales que transpiran bastante bien, por lo que funcionarán bien en zonas poco aireadas. Pueden usarse tanto dentro de casa como fuera, al aire libre. Estas macetas tienen en contra que se calientan mucho y se secan con rapidez si se exponen a la luz directa del sol, aunque esto no suele ser un gran problema cuando contienen suculentas.

La complejidad de estos contenedores es que son pesados de por sí, y más cuando se llenan con tierra. Si la maceta es de tamaño grande, resultará complicado moverla una vez hayas plantado las suculentas. Además son recipientes frágiles que se pueden romper si te caen.

Plastico

El plástico es otro material muy utilizado para fabricar macetas y aunque no parezcan tan bonitas, cuenta con la ventaja de ser más resistentes y livianas que las cerámicas. Su principal desventaja es que no son tan transpirables como aquellas, pero si cuentan con su correspondiente orificio y utilizas un sustrato con buen drenaje, este material no debería dar ningún problema. Hay macetas plásticas en una gran variedad de colores y formas.

Macetas de colores vivos

Madera

Si estás buscando un recipiente original donde plantar tus suculentas, la madera es una opción muy interesante. Con maderas recicladas de muebles, troncos o incluso madera de deriva, se pueden hacer recipientes muy originales y mucho más llamativos que las típicas macetas. Además, a pleno sol, la madera retiene más agua y mantiene más fresco el sustrato que otros materiales.

Como inconveniente, si el contenedor de madera está emplazado en un zona con poca luz solar y ventilación escasa, mantendrá el sustrato húmedo durante demasiado tiempo e incluso se pudrirá con facilidad. La madera es el material que antes se degrada, sobre todo a base de recibir agua de riego.

Aunque la madera sea probablemente el material menos duradero, si eliges el lugar adecuado, es una opción muy decorativa.

Metal

El metal no es un buen material para plantar suculentas. Puedes usarlo, pero ten en cuenta que se calienta rápidamente y puede achicharrar tus plantas. Otro inconveniente es que, salvo que sea una maceta metálica diseñada expresamente para ello, el metal se puede oxidar y perjudicar la salud de las plantas.

Vidrio

El vidrio es otro material muy bonito y original para usar como maceta. El problema esencial es que los recipientes de cristal generalmente carecen de agujeros de drenaje. Puedes plantar en ellos e intentar controlar el riego, pero es complicado.

El vidrio tampoco transpira todo lo bien que debiera y eso significa que el sustrato tendrá dificultades para secarse, perjudicando las raíces. También es bastante frágil, por lo que debes llevar cuidado con el lugar donde lo pones, sobre todo si tienes peques en casa.

Colores y texturas

Ahora que ya sabes qué materiales pueden ser mejores para contener una planta suculenta, llega el momento de elegir la maceta que más te guste. Los contrastes de colores son muy atractivos: suculentas anaranjadas es macetas azules o verdes, o macetas rojas para crasas azuladas o verdes. Pero da rienda suelta a tu imaginación y seguro que te sorprenden las combinaciones tan bonitas que se pueden lograr.

Si no consigues tomar una decisión o te resulta muy complicado encontrar la maceta adecuada, una excelente opción es recurrir a macetas de terracota básicas o tiestos de cerámica blanca sencillos. Su simplicidad ayuda a realzar el protagonismo de la suculenta, y eso nunca falla.

Consideraciones de tamaño

Saber el tamaño de maceta adecuado para una planta o un arreglo de suculentas puede parecer complicado. Los expertos aconsejan, como regla general, dejar un par de centímetros de distancia entre las suculentas y el borde de la maceta, para que tengan un poco de espacio para crecer.

Si preparas un arreglo con varias suculentas en la misma maceta, deberás dejar cierta separación entre ellas para que tengan espacio donde extenderse. Una disposición compacta se verá bonita en cuanto esté terminada, pero no permitirá que las suculentas crezcan mucho. Si deseas que tus suculentas crezcan y se hagan grandes, deja espacio para que puedan crecer. Por lo general bastará con dejar entre 1 y 2 centímetros a su alrededor.

Esperamos que ahora ya no te suponga un problema elegir una nueva maceta para tus plantas suculentas. Una vez que hayas encontrado el contenedor correcto, es hora de plantar. Seguro que nuestro artículo sobre suculentas en macetas también te resulta muy interesante.