Gracias a la vida que me ha dado tanto 

Me dio dos luceros que cuando los abro 

Perfecto distingo lo negro del blanco 

Y en el alto cielo su fondo estrellado 

Y en las multitudes el hombre que yo amo. 


Gracias a la vida que me ha dado tanto 

Me ha dado el sonido y el abecedario 

Con él las palabras que pienso y declaro 

Madre amigo hermano y luz alumbrando, 

La ruta del alma del que estoy amando.

(Gracias a la vida, Violeta Parra)

Mis hijos en un viaje hace unos años a París. Os hablé de él en esta entrada, pero entonces no puse fotos nuestras. En la próxima entrada larga que pueda hacer, os mostraré lo bonito que es este jardín con algunas fotos que trajimos de allí.

Y ahora a seguir con nuestro videojuego. Gracias a todos por vuestros mensajes de ánimo, nos han emocionado y motivado muchísimo.

¡Un abrazo fortísimo!