La luz del Mediterráneo es especial, lo digo yo, que soy de aquí (y probablemente influenciada por la querencia que tengo hacia la tierra, el mar y el clima en los que vivo), y además traigo imágenes que hacen justicia a mis palabras. Seguro que tú encuentras fascinante otra zona, región o incluso país, pero ahora quiero enseñarte el mío. Después, en los comentarios, me cuentas cómo es el lugar donde tú vives, porque lugares bonitos tenemos por toda la geografía de nuestro país.

Esta casa está en las islas Baleares, concretamente en Ibiza, y aunque tiene más de 30 años de historia, ha sido reformada para convertirla en un lugar acogedor y funcional. El clima mediterráneo es extremadamente caluroso en verano, para aliviar los rigores del calor nada mejor que disponer de una piscina en la terraza.

La casa está rodeada por un bosque de Pino halapensis, una de las variedades que abunda en la región mediterránea y que se caracteriza por la coloración grisácea plateada de sus troncos y ramas. En los ejemplares adultos las ramas bajas van desapareciendo y la madera se torna más rojiza.

Para resguardarse de los rayos solares una pérgola de obra con hiedra que filtra la luz y debajo un bonito conjunto de comedor con mesa de madera recuperada y modernos sillones blancos. La combinación de colores, los textiles y las esteras de fibras naturales están elegidos para reforzar la sensación de frescura, algo muy importante en este clima.

Y el interior, algo más sofisticado pero igual de funcional: predominan el blanco y el marrón claro, las fibras naturales, el diseño minimalista y la apertura de la casa al exterior desde todas las habitaciones.

Fotos: designrulz

¿A que las imágenes invitan a pasar unos días de vacaciones en el lugar?