Las caléndulas producen brillantes flores de color naranja y amarillo. Intercaladas entre otras plantas o plantadas en macetas, agregan encanto y alegría al jardín. También se las conoce como botón de oro, mercadela o maravilla, y son flores comestibles que además tienen usos medicinales. Poseen ese intenso colorido porque son ricas en carotenoides, un pigmento orgánico que además de ser un complemento alimenticio se utiliza como tinte natural.

Con muy poco esfuerzo podemos reproducir esta pequeña planta anual y evitar tener que volver a comprarlas la próxima temporada, ya que reproducir la caléndula a partir de semillas es muy fácil.

Las plantas de caléndula suelen aparecer en los viveros y centros de jardinería en primavera. Yo compré las mías hace unos meses y las planté en un rincón del jardín. Han estado floreciendo sin parar todo este tiempo y ahora comienzan a secarse las flores ya maduras. Después de marchitarse la flor y perder todos los pétalos, el centro crece y toma una coloración parda. Parece que se haya secado, pero en realidad está llena de semillas y eso se nota por el color y el tamaño.

Cómo recolectar y sembrar semillas de caléndula

Recolectar semillas de caléndula no tiene ninguna complicación y vale la pena hacerlo para seguir disfrutando de esta flor temporada tras temporada sin gastar más dinero. Si no se recolectan, las semillas caen al suelo y la planta se propaga por sí sola, pero de forma errática. Si te gustan los bancales desordenados, bien; pero si eres de los que te gusta tener el control de tus plantaciones, corta las cabezas antes que caigan las semillas. Hazlo por encima del último par de hojas, porque junto a ellas hay yemas que producirán nuevas flores.

Las semillas tienen un color entre gris y marrón claro. Son alargadas y curvas, como pequeños gusanos. Puedes sembrarlas o guardarlas para más tarde, en el otoño o a la próxima primavera.

Cómo plantar semillas de caléndula

La caléndula crece fácilmente a partir de semillas, pero hay un par de cosas a tener en cuenta.

  • Son plantas bastante tolerantes a las bajas temperaturas, pero si se siembran cuando hace mucho calor la planta será menos resistente al frío.
  • Las semillas son muy sensibles a la luz durante la germinación, deben enterrarse y cubrirse con sustrato a una profudidad de entre 1 cm y 1,5 cm.

La primavera el mejor momento para la propagación de caléndulas mediante semillas, pero también se pueden sembrar en verano para tener flores en otoño. Debido a las altas temperaturas puede que estas plantas sean algo más débiles.

Siembra las semillas en un lugar muy soleado y riega suavemente (mejor pulveriza agua sobre ellas) hasta que germinen y alcancen unos 7 cm de altura. Después ya puedes darles un riego normal.

Guardar semillas de caléndula

Puedes guardar las semillas cosechadas hasta la próxima temporada. Para ello, cuando retires los cabezales de semillas de la planta, extiende las simientes en una hoja de papel dentro de casa. Deja que se sequen durante unos días. Una vez secas, las introduces en un sobre etiquetado que guardarás en un lugar oscuro y seco hasta la próxima primavera.

Esperamos que estos sencillos consejos os sean de utilidad para disfrutar estas bonitas plantas mucho tiempo sin tener que gastar ni un céntimo en comprar matas nuevas.