Me encanta ver insectos en mi jardín: mariposas, libélulas, abejas y otros animalitos beneficiosos que además de alegrarme con su revoloteo me ayudan a mantener a raya a los canallas que se alimentan de mis plantas y pueden acabar con ellas.

Hoy tengo el honor de colaborar con mi artículo mensual en espores.org, la revista online del Jardín Botáncio de Valencia, y contar con detalle nuestros métodos para favorecer la biodiversidad en el jardín. Biodiversidad que no solo supone mejorar la vida de los insectos y animales que lo visitan, también procurar que las plantas sean las apropiadas, fomentando el uso de especies autóctonas.

Es muy habitual, sobre todo cuando eres principiante, dejarse seducir por la belleza de plantas exóticas. Yo misma, en mi jardín, todavía tengo plantas que proceden de climas diferentes al mediterráneo. Pero con el tiempo aprendes a apreciar el encanto y la bondad de especies que siempre estuvieron a la vista, comprendiendo que son esas plantas las que más satisfacciones proporcionan.

Pero no entraré a profundizar más en el tema aquí, porque de esto es de lo que hablo en nuestro artículo de octubre en Espores. Os invito a leerlo y a conocer esta interesante web de referencia en la jardinería mediterránea.