La madera de acacia es un material natural procedente de los árboles y arbustos del género acacia. Gran parte de las especies del género son nativas de Australia, aunque también se encuentran en Asia, las islas del Pacífico, África y partes de América. Hay más de mil variedades diferentes de árboles de acacia y su madera es muy apreciada para construir muebles y objetos para el hogar duraderos.

Madera de acacia, propiedades

La madera de acacia se emplea, sobre todo, para la fabricación de muebles de baño, cocina y de jardín, ya que es duradera y resistente al agua, ideal para elementos de uso intenso que están en contacto frecuente con líquidos. Por su fino acabado también se fabrican con ellas muebles de interior e incluso tarimas para suelos.

Los expertos afirman que, incluso sin protección ni tratamientos, este tipo de madera puede durar hasta 40 años en buenas condiciones. Es de color marrón oscuro con un atractivo veteado natural, que le da calidez y un toque distinguido en el hogar. Es una madera dura que tampoco se raya fácilmente y su resistencia al agua evita la aparición de hongos, sin que se produzcan deformaciones ni manchas feas.

Como muchos otros tipos de madera, la acacia es antibacteriana de manera naturaly por tanto, se puede utilizar para preparar o servir alimentos. Podemos encontrarla en una amplia variedad de tonos, desde un marrón claro hasta otros más intensos y con listas casi negras, que permiten realzar la decoración de una cocina.

Para su uso al aire libre, como muebles de jardín y complementos para espacios exteriores, es una opción a tomar en cuenta, ya que soporta muy bien los cambios de temperatura y humedad. En el mercado se puede encontrar un amplio abanico de muebles fabricados con madera de acacia, ya que realmente es una madera idónea para ello.

Cómo tratar la madera de acacia

A la hora de trabajar la madera de acacia, uno de los procesos más importantes para un buen acabado es el lijado. Un buen acabado debe ser fino, sin astillas, hendiduras ni grietas. Los profesionales utilizan para ello lijadoras con movimiento circular y excéntrico. Esta herramienta pueden incluir un práctico depósito para el polvo que resulta del lijado y se usa antes antes de pintar o barnizar. Estas máquinas se complementan con discos de lija que se adhieren con velcro, y suelen tener 125mm o 150mm de diámetro.

El lijado orbital de estos lijadores que se puede ver aquí, ofrecen un movimiento único en comparación con el de otras lijadoras, ya que realizan un giro simultáneo del disco de lijado a la vez que lo mueven haciendo pequeñas elipses, y ésto permite trabajar la madera sin tener que preocuparse por el sentido de la veta. De esta manera, la lija pasará dos veces por el mismo lugar en cada rotación sin rayar la superficie. Gracias a este tipo de giro, la herramienta no deja huellas de remolino en la superficie de la madera.

Apariencia

La madera de acacia es bastante lisa de forma natural y más aún cuando es tratada. Tiene un tono cálido con vetas naturales muy atractivas, en color rojizo o en tonos obscuros, según la pieza.

La acacia es una madera elegante que encaja muy bien en mobiliario exterior y para decoración de estilo rural. Tiene una apariencia muy atractiva, ya sea pulida, barnizada o al natural.

Cuidado

Los productos fabricados con madera de acacia, como sillas y mesas de exterior, se deben limpiar a mano con agua y un paño suave, sin sumergirlos y sin exponerlos a temperaturas extremas de calor o frío.

La acacia puede resistir muchos años sin tratamientos especiales contra las plagas típicas de la madera seca como termitas, carcoma y otros insectos. Pero conviene realizar un mantenimiento, al menos una vez al año, para que la madera se reseque. Una de las mejores opciones es aplicar aceite de teca sobre la superficie.

banco alrededor árbol

Como puedes ver, ésta es una madera con buenas cualidades físicas y estéticas. Si te preguntas sobre el precio de la madera de acacia, aunque se considerada un poco elevada, hay una razón importante para ello: su venta es un tema delicado que hay que controlar. Hay organizaciones que se esfuerzan por acabar con su explotación desmesurada.