Cuando llega el verano apetece quedarse en el exterior de casa hasta tarde, aprovechando las horas en que el calor nos da un respiro. Para ello es necesario contar con un mínimo de luz en la zona. Hoy queremos daros algunas instrucciones y consejos para conseguir una buena iluminación de jardín, ya que con el alumbrado correcto podemos transformar el espacio haciéndolo más agradable y acogedor. Una instalación bien diseñada no solo proporciona luz, también crea atractivos efectos de sombras y siluetas.

Tipos de luces para el jardín

Hay muchos accesorios de iluminación para exteriores que puedes usar para resaltar las características de tu casa y el jardín, o crear interesantes efectos de iluminación. A continuación te describimos algunos de los más populares y eficientes.

Apliques de exterior

Los apliques son luminarias pensadas para instalar en muros del jardín o en la fachada de la casa. Proporcionan una buena iluminación del espacio y permiten dar un efecto decorativo a la zona donde se encuentren ubicados. Es muy habitual instalar apliques junto a una puerta de entrada o en las paredes de un porche cubierto.

Spotlights

Conocidos también como luces direccionales o reflectores, estos dispositivos se utilizan al aire libre por su gran versatilidad. Se encuentran en una gama muy amplia de opciones de montaje, colores o ángulos de luz distintos. Se suelen usar para iluminar árboles u otras características interesantes del jardín, y también producen sombras y siluetas muy atractivas.

Luces de área, camino y cubierta

Son luces que se instalan en los bordes de senderos y caminos para iluminarlos y facilitar el tránsito por el jardín. Suelen ir cubiertas para dirigir la luz hacia el suelo, aunque también las hay con un haz de luz más amplio que permite iluminar un área más grande. Con este tipo de luminarias es importante elegir una opción que nos sea estéticamente agradable, ya que son fácilmente visibles durante el día.

Luces de inundación

Son generalmente lámparas de mayor potencia que las anteriores y son las indicadas para proporcionar una gran cantidad de luz en una zona de estar nocturna, o para brindar seguridad al jardín.

Luces empotradas en el suelo

Se utilizan para iluminar sin que se vea la lámpara. Son perfectas alrededor de árboles o en escaleras,  donde un accesorio sobre el suelo resultaría antiestético o podría suponer un peligro de tropiezo.

Técnicas de iluminación del jardín

Con el uso de la iluminación correcta conseguirás destacar las características más bonitas de tu jardín. Ten en cuenta que las sombras producidas son tan importantes como la luz en sí misma. Te contamos tres técnicas básicas que puedes implementar para que elijas las que mejor se adaptan a tu diseño. Hay más, pero con estas seguro que aciertas.

Resaltado

El resaltado es una de las técnicas de iluminación exterior más comunes, y es tan sencilla como colocar un foco en la base de un elemento. El efecto puede variar con la distancia y la dispersión del haz de luz.

Sombreado

Es una técnica muy interesante cuando detrás del elemento a destacar hay una pared. La fuente de luz se coloca en la parte inferior del elemento y se dirige hacia el muro consiguiendo crear una atractiva sombra. Esta técnica de iluminación es particularmente efectiva cuando sopla el viento, ya que crea sombras con movimiento. Funciona genial con árboles de follaje delgado.

Siluetas

La lámpara se instala detrás del elemento a destacar enfocando el haz de luz hacia la pared, de modo que el fondo quede iluminado.  El efecto será impresionante al atardecer cuando se vea el contorno oscuro de la planta o la escultura delante de la pared iluminada.

Diseña tú mismo el proyecto de iluminación de tu jardín

Lo ideal es incluir el diseño del alumbrado completo del jardín cuando se está realizando el proyecto de todo el espacio. De esta manera, durante la ejecución, podrás extender el cableado hasta el lugar donde necesites cada punto de luz. Incluye iluminación funcional, pero no te olvides de poner luces en los lugares que quieras resaltar o crear efectos con contrastes de oscuridad y luz. Como con cualquier proyecto, seguir un plan y unos objetivos es la mejor manera de lograr el efecto deseado. Te dejamos un guía concisa pero muy efectiva para abordar el proyecto y obtener resultados profesionales y duraderos.

1 – Establecer objetivos ¿Qué quieres lograr?

Seguridad: Ilumina los caminos o lugares de paso para eliminar posibles riesgos de tropiezos.
Enfatizar elementos: ¿Tienes esculturas o árboles singulares en el jardín? Enfoca la iluminación hacia aquellos elementos que te interesen, para que se destaquen en la oscuridad.
Efectos llamativos: Ilumina un estanque con luces LED que cambian de color, por ejemplo.
Eficiencia energética: Para una misma cantidad de luz, las luces LED de jardín de baja potencia utilizan mucha menos energía que las lámparas halógenas, Esto permite consumir menos energía y se refleja en el consiguiente ahorro monetario.

2 Elije una estrategia

Revisa cada uno de los objetivos que te has propuesto y determina qué necesitas para lograrlos: qué tipos de luminarias y la cantidad de elementos requeridos. Puede que en este momento te sientas confundido para alguna situación especial, sobre todo cuando se trata de instalaciones bajo el agua. Consulta en la tienda donde adquieras tu sistema de iluminación, suelen estar atendidas por buenos profesionales que sabrán ayudarte.

3 Adquiere el material

Compra la cantidad requerida de lámparas, cable, transformadores y cualquier otro accesorio necesario para completar el trabajo

4 Prepara un plan

Marca con pintura, sobre el terreno, dónde debe ir cada elemento identificando donde se ha de instalar cada accesorio, las ubicaciones de los transformadores y por dónde se deben tender los cables. También es una buena idea preparar un plano sobre el papel (aunque solo sea un dibujo rápido) que muestre por dónde se han colocado los cables y guardarlo en un lugar seguro; puede ser muy útil para evitar problemas en el futuro si alguna vez tienes que cavar.

5 Comienza la instalación

Ahora puedes comenzar a instalar el circuito eléctrico, las luces y todos los elementos del proyecto. Una sugerencia que te puede ser de utilidad: cuando tiendas los cables, en la salida de cada lámpara deja una vuelta de cable suficiente que te permita ajustar la luminaria a la posición perfecta.

6 Espera hasta que oscurezca, enciende las luces y disfruta

Es posible que descubras ajustes finales que irás adaptando según sea necesario.