En Richmond, un próspero barrio residencial a orillas del río Támesis, se encuentra el Real Jardín Botánico de Kew, un extenso y tranquilo parque al que acuden familias y amantes de la botánica para disfrutar de la naturaleza. Este es uno de los jardines más espectaculares de Londres y hay quien lo considera entre mejores del mundo. Tiene una extraordinaria diversidad de plantas, un arboreto con más de 14.000 árboles y un hermoso paisaje lleno de historia y patrimonio. En Kew Gardens siempre hay eventos especiales que ver y disfrutar: festivales, espectáculos o exhibiciones.

Palacio Real de Kew

El palacio que hay en la actualidad en el Jardín de Kew es el cuarto edificio que ha existido en estos terrenos. Se trata de una mansión de proporciones moderadas que se construyó en 1663 y fue, originalmente, la residencia de un rico comerciante holandés de seda en Londres. Pasó a ser propiedad de la familia real inglesa en 1781, cuando Jorge III compró este modesto edificio. Conocido popularmente como “Casa de Holanda”, su tamaño nada tiene que ver con el de otras residencias reales, pero ofrecía a la “royal family” una intimidad y normalidad que otros grandes palacios no tenían.

Lo cierto es que los monarcas ingleses no utilizaron mucho esta residencia que, al parecer, solo se compró para habitarlo mientras se construía otra mayor. Cuando la reina Victoria asumió el trono, en 1837, donó la mayor parte de los jardines de Kew a la nación, pero conservó el pequeño palacio como casa de verano para su uso personal. En 1887, como conmemoración de su jubileo de oro, entregó a la nación el edificio y la totalidad de los terrenos.

Recorrido por el Jardín Botánico de Kew

Kew Gardens, junto con los jardines botánicos de Wakehurst Place en Sussex, están administrados por The Royal Botanic Gardens, una institución de investigación y educación botánica que emplea a unas 750 personas y es un organismo público gestionado por el el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales.

El siguiente vídeo nos lleva por un recorrido en el que se pueden apreciar con bastante detalle las diez principales atracciones del parque. Está en inglés, pero aún no entendiendo el idioma vale la pena verlo. El recorrido es extraordinario. Cuando acabes sigue leyendo, porque abordaremos cada uno de los lugares con mayor detalle.

Kew Gardens

Old Lions

Una de las grandes atracciones del parque son los llamados “Kew’s Old Lions”, cinco viejos árboles que sobreviven desde la creación del parque en 1762. Estos “cinco leones” son: un ginkgo (Ginkgo biloba), un sófora (Styphnolobium japonicum), un platano oriental (Platanus orientalis), una falsa acacia (Robinia pseudoacacia) y un olmo del Cáucaso (Zelkova carpinifolia).

Plátano oriental (Platanus orientalis)
📷 RGB Kew
Sófora (Styphnolobium japonicum)
Gingko biloba  📷 RBG Kew

Izq: Robinia pseudoacacia 📷 Plantsoftheworld
Der: Zelkova carpinifolia 📷 Beartomcat

 Great Pagoda

La Gran Pagoda es una de las estructuras más populares del parque. Imita a una pagoda china y fue construida en 1762 en honor de la princesa Augusta. Consta de 10 pisos de planta octogonal a los que se accede por una escalera centra de 253 escalones y tiene, en total, 50 metros de altura. El emblemático edificio fue restaurado en 2018 para devolverle su esplendor original reinstalando los 80 dragones característicos que lo adornan y que se habían perdido en sus más de 200 años de historia.
Gran Pagoda en los Jardines de Kew (Londres)
Gran Pagoda en Kew Gardens 📷Sunsquare

Waterlily House

La Casa de los Nenúfares la diseñó y construyó Richard Turner, uno de los más importantes constructores de invernaderos de la época. La estrella de este recinto es la Victoria Cruziana, una planta acuática cuyas hojas pueden llegar al metro de diámetro. Aunque es originaria de los ríos Paraná y Paraguay, ya en el siglo XIX se consiguió aclimatar con éxito en los Jardines de Kew. En este invernadero también habita el nenúfar más pequeño del mundo que ya no existe en la naturaleza y que en Kew se mantiene salvado de la extinción.

La “Waterlily House” – en inglés -, es el invernadero más cálido y húmedo de los jardines. Con una superficie de 225 metros cuadrados, el ambiente interior se mantiene a unos 20°C, temperatura que se consigue mediante tuberías de agua caliente que corren por debajo del suelo. Este pequeño edificio de cristal y acero se calienta especialmente rápido cuando el clima es cálido y soleado.

El agua del gran estanque circular que hay en la casa de los nenúfares está a 28ºC y el nivel de humedad dentro del invernadero es del 75%, condiciones ideales para que el nenúfar gigante prospere.

La casa de los nenúfares Kew Gardens 📷 RGB Kew

Marianne North Gallery

En la Galería Marianne North se exponen más de 800 pinturas de plantas y flores realizadas por la artista en el siglo XIX. La exposición es un placer tanto para los amantes de la botánica como para los amantes de la aventurera. North, desafiando lo convencionalismos de su época, viajó por el mundo en solitario para dibujar las plantas tropicales y exóticas en su hábitat natural. Su trabajo se convirtió en un valioso registro de las plantas y los paisajes que visitó cuando todavía no existía la fotografía.

Marianne donó su vasta colección de pinturas a Kew, para que estuviera al alcance de gente que apreciara su trabajo. La exhibición permanente está clasificada en orden geográfico para poder seguir los pasos de la artista en sus viajes.

Arboretum

El Arboreto de Kew es un museo viviente de árboles donde cada ejemplar es una obra de arte con su historia propia. Cubre dos tercios de la superficie del parque y cuenta con más de 14000 especímenes de 2000 especies distintas. Este “lugar con árboles” además de un paisaje sorprendente es un tesoro científico, vital para la investigación y conservación botánica. Un extenso bosque donde conviven especies de China, Corea del Sur, Japón, Taiwán, Europa (incluido el Mediterráneo), América del Norte, Vietnam y el Cáucaso
Arboreto de Kew a vista de pájaro
Arboretum Kew Gardens 📷 RGB Kew

Princess of Wales Conservatory

El Conservatorio Princesa de Gales, con diez zonas climáticas diferentes, es el invernadero más complejo de Kew. En su interior se pueden recorrer diferentes ambientes y ver las diferentes especies características en cada hábitat, desde el clima desértico hasta la selva tropical.
Princess of Wales Conservatory
Arboretum Kew Gardens 📷 Montcalm

Davies Alpine House

La Casa Alpina Davies es una estructura contemporánea en cuyo interior crecen espectaculares especies alpinas. Fue diseñada para recrear las condiciones secas, frescas y ventosas que las plantas alpinas necesitan para prosperar, sin usar aire acondicionado ni bombas de viento que consumen mucha energía. Se inauguró en 2006 y recibió un premio RIBA por combinar la práctica tradicional del invernadero con lo último en tecnología.
Davies Alpine House
Davies Alpine House 📷 Wilkinsoneyre

Treetop Walkway

La calzada sobre las copa de los árboles es un camino elevado a 18 metros sobre el suelo y de 100 metros de longitud a través de las copas de los árboles. Este paseo permite contemplar a vista de pájaro los jardines y experimentar los aromas y los sonidos de una forma diferente.

The Palm House

La Casa de las Palmeras es uno de los invernaderos más extraordinarios del mundo. Fue construida en la década de 1840 y se erigió de manera que no necesitara columnas de soporte. Es un edificio sorprendente e icónico, tanto por su diseño como por las plantas que crecen en su interior.

Great Broad Walk Borders


Con más de 320 metros de longitud, la doble bordura de Kew está considera una de las más largas de Reino Unido
y posiblemente del mundo. Pasear por este largo camino es una aventura para los sentidos, con fragancias frescas, deslumbrantes macizos de flores y gramíneas dispuestas en temas a través de ocho grandes camas circulares. Son una exhibición espectacular de una enorme gama de familias de plantas que sirven de inspiración a cualquier jardinero.

Parece que poco a poco se va levantando este confinamiento que solo nos deja visitar parques y jardines en modo virtual. Esperemos que las cosas mejoren pronto y podamos recorrer estos espacios en persona. Lo echamos de menos, ¿verdad?