La hidroponía o cultivo hidropónico es el sistema de cultivar plantas sin el uso de tierra, las plantas crecen con agua o algún material inerte y nutrientes. Para montar un sistema hidropónico hace falta una serie de elementos básicos que se pueden adquirir con poco presupuesto y que facilitan el cultivo de plantas cuando no se dispone de suelo o el espacio es muy reducido.

De sus orígenes se sabe que dos científicos alemanes descubrieron en la década de 1860 la manera de cultivar plantas sin necesidad de terreno: solo necesitan un medio de sustentarse para que sus raíces estén en contacto con el agua y proporcionar de manera periódica el alimento que necesitan. Pudieron comprobar, además, que el aprovechamiento era superior al del cultivo tradicional y que aumentaba la producción hortícola.

Esta técnica cuenta con numerosas ventajas, tanto para su uso doméstico como para su explotación comercial en agricultura. Algunos alimentos y plantas ornamentales se cultivan de esta manera por falta de suelos adecuados o para aprovechar al máximo el espacio, en el hogar es muy sencillo mantener un huerto casero hidropónico e incluso plantas ornamentales dentro de casa que viven bien en jarrón de agua.

Entre las plantas óptimas para cultivar utilizando este método se encuentran:

La lechuga y otras hortalizas de hojas necesitan un mantenimiento mínimo y se cultivan muy bien con sistemas hidropónicos. Tomates y pimientos también se pueden plantar, pero requieren sistemas algo más sofisticados y mayor mantenimiento debido al tamaño de la planta. Las flores de estos vegetales, tan de moda en la decoración de platos, suelen obtenerse por medios hidropónicos ya que el crecimiento es bastante rápido.

Hay plantas ornamentales que crecen bien en un simple jarrón con agua como el potos, el spatiphilum o la planta de boniato. Un sistema de hidroponía que se ha utilizado de manera tradicional en muchos hogares y que probablemente diera pie a profundizar en el tema.

El cáñamo es otra planta adaptada a este tipo de cultivo. En internet es fácil encontrar sistemas hidropónicos, tanto para semillas normales como semillas autoflorecientes con las que conseguir una cosecha fácil y de mucha calidad.

La agricultura hidropónica cuenta con muchos puntos a su favor: el sustrato inerte asegura la ausencia de gérmenes nocivos para los vegetales, permite ahorrar en el agua de riego, se ve menos afectado por la meteorología, se consigue mayor aprovechamiento de los nutrientes y un considerable aumento de la producción. Se puede hacer un huerto casero hidropónico, pero para conseguir buenos resultados hay que conocer los métodos y aplicarlos bien.

La hidroponía es, en definitiva, una opción a tener en cuenta debido a que hay muchos agentes que afectan la forma tradicional en que realizamos la agricultura, como su impacto ecológico y sus costos de producción altos.