Seguimos investigando sobre la jardinería holandesa y esta vez descubrimos el Begijnhof, o Beguinaje, si prefieres el término traducido al español. Los Beguinajes aparecen en la Edad Media como alojamiento de mujeres devotas, tanto laicas como religiosas, sin votos ni compromisos con ningún tipo de orden jerárquica. Ellas vivían en comunidad pero de manera autónoma, retiradas del mundo pero sin desvincularse absolutamente de él ni de sus posesiones.

El Begijnhof, un lugar de paz donde las mujeres se congregaban para retirarse del mundo y dedicarse a obras piadosas y a su propio sustento. Aquí cuidaban a los desamparados o enfermos y mantenían el huerto y los jardines.

Las beguinas solían ser viudas de caballeros cruzados, de estratos sociales acomodados o mujeres pobres si contaban con un benefactor, que en comunidad se sentían protegidas y se dedicaban a cultivar el huerto, fabricar y vender encajes o cuidar enfermos y desamparados. Trabajaban para mantenerse y podían abandonar la comunidad libremente en cualquier momento.

El edificio del Beguinaje solía consistir en dos filas de pequeñas casas unidas por corredores que contaban con iglesia y enfermería, en la parte central había un huerto o jardín que mantenían las beguinas. Una muralla rodeaba estos edificios y contaba con varias puertas a la ciudad que se cerraba por las noches.

Los Beguinajes se distribuían principalmente por Flandes y Paises Bajos y algunos llegaron a contar con más de 500 miembros en la comunidad -como los de Brujas y Gante-. En la actualidad ya no quedan beguinas, el único testimonio de su historia son los muros que las cobijaron y los jardines y huertos que cuidaron, que en 1998 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El Beguinaje de Brujas

Uno de los más pintorescos y que mejor se conserva es el Begijnhof de Brujas que data del siglo XIII y fue encargado construir por la Condesa de Flandes. La última beguina, que falleció en 2003, vivía en este lugar que desde entonces está habitado por las monjas Benedictinas. En él hay una casa-museo que se puede visitar. La entrada al recinto y los jardines es gratuita, para entrar a la casa se abona 1€. Desde luego es para tenerlo en cuenta si se visita la ciudad.

Imágenes de mikestravelguide

El Beguinaje de Amsterdam

El Begijnhof de Amsterdam data del siglo XIV, aunque la mayoría de las fachadas originales góticas fueron reemplazadas en los siglos XVII y XVIII, y es un oasis en pleno centro de la ciudad.

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El Gran Beguinaje de Lovaina

El Gran Begijnhof de Lovaina, construido en el siglo XIII, es un pequeño pueblo dentro de la ciudad y uno de los mayores beguinajes que existen todavía en Flandes. Desde 1960 es propiedad de la Universidad de Lovaina y se utiliza como residencia para estudiantes e invitados académicos.

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Seguro que la estructura y disposición de los edificios os ha recordado a los de los hofje que vimos ayer. Realmente son muy similares, en ambos casos son residencias comunitarias construidas en el mismo periodo. Quizás los hofjes eran algo más humildes y carecían de algunos edificios que los Begijnof sí tenían, como la capilla y el hospital.