El pulverizador es una herramienta indispensable en jardinería o agricultura que facilita el rociado de líquidos sobre las plantas. Básicamente se trata de un recipiente que incorpora un mecanismo para expulsar el líquido que contiene en forma de gotas muy finas. Existen pulverizadores motorizados, pero para el jardín nos basta uno manual en el que generamos presión mediante un émbolo accionado manualmente.

Hace unos días recibí un encargo por parte de Herramientas Bellota; me enviaron esta mochila proponiéndome darle un uso diferente y original. Durante días estuve dándole vueltas a la mochila. ¿Para qué puede servir un aparato que lo llenas de agua, le das presión y te la devuelve pulverizada? ¿Para refrescarte…, por ejemplo?¿Para descongelar el hielo del parabrisas en invierno? ¿Para aplicar aceite a los muebles de madera? Sí, pensé varias opciones, pero la más ocurrente os la cuento ahora, después de hablaros del uso habitual (y sensato :-)) del pulverizador.

Siempre he utilizado el pulverizador en el jardín, es tan necesario como las tijeras o la pala. A menudo hay que aplicar productos que lo requieren y aunque me he ido apañando con pulverizadores pequeños, esta mochila es mucho más práctica. ¿Qué ventajas proporciona? Básicamente capacidad, comodidad y rendimiento, ya que una vez llena con la solución que queremos aplicar, permite esparcirla cómodamente y en la dosis óptima, sin tener que rellenar a cada poco.

Gran capacidad

Mi antiguo pulverizador era relativamente grande, podía llenarlo con 7 litros de solución que me permitían trabajar un buen rato, pero no era suficiente para fumigar todo el jardín y tenía que parar y rellenar a mitad de proceso. La capacidad de la mochila es superior y puedo llenarla con 16 litros, cantidad suficiente para rociar todas las plantas.

Mayor comodidad

La manera de transportar la mochila es muy práctica. Con las correas que incorpora se cuelga a la espalda y se sujeta perfectamente, dejando libertad total de movimiento para desplazarnos entre los macizos de plantas mientras bombeamos presión con la palanca situada a la izquierda y esparcimos el líquido con la lanza, en el lado derecho.

Rendimiento óptimo

La lanza de la mochila Bellota es de acero inoxidable y tiene una ergonomía muy cuidada, su boquilla regulable permite graduar la cantidad de líquido que sale -desde un pequeño chorro, hasta un pulverizado muy fino- según las necesidades de la aplicación. La combinación de presión y apertura de la boquilla facilitan una aplicación precisa, sin desperdiciar líquido y asegurando el alcance a toda la superficie de cada planta.

Aplicaciones del pulverizador Bellota

Ahora que ya sabemos para qué sirve el pulverizador, no es difícil imaginar qué productos podemos aplicar con él: todos los productos líquidos que necesitan ser dosificados en gotas muy finas, como herbicidas, abonos foliares, insecticidas y fungicidas. También se aplican así las presentaciones de este tipo de productos en polvo o aceite cuando se utilizan disueltos en agua. Para preparar la mezcla se deben seguir las proporciones que indica el paquete de cada producto.

Productos fitosanitarios ecológicos

Aprovecho que hablamos de una herramienta útil en el tratamiento de plagas y enfermedades del jardín para aconsejaros la aplicación de tratamientos ecológicos e insistir en que éste es el fundamento para conseguir un jardín saludable y sostenible. Hay productos que se pueden preparar con facilidad en casa a partir de materias primas naturales y que son bastante efectivos: purin de ortigas, insecticida de jabón potásico, herbicida a base de vinagre, etc. Comienza por ellos antes de aplicar químicos más agresivos.

Y ahora que ya sabemos el uso serio y racional de una mochila pulverizadora, veamos otro más divertido. La idea surgió una tarde de sábado: fiesta familiar en casa, reunión de primos, calor…, todo desembocó en una batalla de agua. Cada uno se preparó con las “armas” clásicas -globos y pistolas de agua-, pero alguien descubrió la gran capacidad de la mochila. Las fotografías hablan por sí mismas.

Y como la imaginación es infinita e ideas locas hay muchísimas, mira esta otra.

Y a ti, ¿se te ocurre alguna otro uso alternativo para esta mochila?