Hoy no es día para jardinear, realmente ni para hablar de jardines. Cuando salga de casa seguro que echaré una ojeada a mi alrededor para ver la belleza del jardín, eso es inevitable, pero me iré pensando en que voy a reunirme con los míos para pasar juntos este primer día del año y celebrarlo como se merece, con mucha alegría. Es lo que deseo para mi y mi familia, y también para todos vosotros. Que la alegría no falte nunca, ni los sueños, que la vida sea muy generosa con cada uno de nosotros y nos brinde un año más de felicidad, generosidad y amor.

¡Feliz Año Nuevo!