Cuando decides comenzar a escribir un blog, sea de la temática que sea, no te imaginas la cantidad de buenos momentos que te va a proporcionar. Porque cada mensaje de agradecimiento, cada consulta y cada comentario, es un suave chaparrón de satisfacción para el alma.

Me siento afortunada de contar con quienes cada día me leéis al otro lado de la pantalla, vosotr@s (si, si, tú que acabas de llegar, también), que me contagiáis ilusión para seguir compartiendo los trabajos en mi jardín, las cosas nuevas que aprendo y todas las ideas que me inspiran. De manera que esta mañana, he salido al jardín y he preparado este pequeño ramillete de tulbaghias mientras pensaba en estas cosas. Y no he querido dejar pasar la oportunidad de dedicaroslas.

Quiero contaros también, que mañana viajo a Madrid. Es el día en que se dan a conocer los ganadores de los premios DialHogar, en los que Guía de Jardín es finalista en el apartado de jardinería. Entre los nominados hay otros dos blogs muy buenos, realmente interesantes, y sé que tengo dura competencia. Pero ir a un encuentro de bloguer@s es algo que experimentaré por primera vez y me ilusiona verme rodeada de personas que comparten esta divertida afición.

Así que os espero de nuevo el lunes. Os contaré cómo ha sido el evento y cual ha sido el resultado. Mientras, si os gusta el blog, os invito a que me deis vuestro voto para una nueva aventura en la que me he embarcado: los premios Bitácoras. En el siguiente enlace lo podréis hacer y no os llevará ni un minuto.

¡Feliz fin de semana!