Ayer os hablaba de los cuidados que hay que tener a la hora de plantar una nueva clemátideen nuestro jardín. También os conté algunas directrices para sabercómo podarlas, vimos que hay tres grupos diferentes y según en cual se englobe nuestro ejemplar deberemos seguir un procedimiento u otro.

Clematis Piilu, Trachelospermun Jasminoides y Thumbergia Alata

Las clemátides no son plantas complicadas y más allá de la plantación y la poda necesita pocos cuidados. Según el tipo de planta que tengamos puede que la veamos desaparecer en invierno, es porque se trata de una variedad caduca que con el frío pierde toda su parte aérea. No hay de qué preocuparse, a la siguiente temporada nuestra clemátide renacerá de sus raíces.

En reglas generales y por propia experiencia, puedo decir que las clemátides agradecen los climas frescos. En mi casa, donde el verano es seco y caluroso, se desarrolla, pero no tan espectacular como las que he visto en otras zonas más frías. Aún así, es posible cultivarla en situaciones poco propicias si se cuidan las necesidades básicas de la planta.

Piilu

Clematis Piilu, Trachelospermun Jasminoides

La aplicación de un acolchado -sobre la tierra alrededor del tallo- en primavera va a ayudar a mantener el sistema radicular a la sombra y fresco. El suelo debe mantenerse húmedo sin que se llegue a encharcarse.

Se debe fertilizar durante la etapa vegetativa de la planta, desde que arranca la primavera hasta el otoño. En primavera es aconsejable aplicar un abono orgánico a la tierra o uno de liberación lenta. Si se utilizan fertilizantes líquidos es conveniente hacerlo cada 15 días o una vez al mes -según indique el envase- sobre el suelo húmedo.

Clematis Piilu, Trachelospermun Jasminoides y Thumbergia Alata

En estas fotos podéis ver flores de mi Clematis Piilu combinada con Trachelospermum Jasminoides y Thumbergia alata.

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