Hoy comienzo mis vacaciones y lo hago en tierras más frescas. Estamos concretamente en Bronchales, una pequeña y bonita población de la provincia de Teruel a 1500 metros de altitud, en la cara norte de una de las montañas de la Sierra de Albarracín, en los Montes Universales.

Bronchales

Bronchales

Aquí el día a día es tranquilo, por las mañanas nos vamos de excursión al bosque o a alguna de las muchas fuentes que hay en las cercanías. Son vacaciones de las de toda la vida, en el pueblo, y aunque Bronchales no es nuestro pueblo de origen, lo hemos adoptado… o mejor dicho, nos ha adoptado a nosotros.

Reunión familiar

Explanada

Jugando al fútbol

Jugando

Las tardes, tras el almuerzo, son de siesta fresquita hasta que baja el sol y entonces salimos con los niños al polideportivo. Los chicos se quedan jugando su diario partido de futbito y los demás nos damos un paseo, nos acercamos al super a comprar o nos quedamos charlando con alguien a quien nos cruzamos en la plaza.

Bronchales guarda dos grandes tesoros: el primero es su gente, el gran valor humano que encuentras en ellos, personas buenas y generosas con las que siempre puedes contar; el segundo es su entorno, hectáreas de pinadas entre las que abundan fuentes frescas por las que brota el agua que abunda en el subsuelo.

Entorno

Zonas rocosas

Zonas rocosas

Bosque de pinos

Bosque de pinos

El aspecto misterioso del bosque nunca deja de sorprenderme, invita a adentrarte en él pero produce cierto reparo.

Clavelitos silvestres

Y algo que me fascina cuando paseo por el campo es ver las mismas flores que encontramos en los jardines pero en sus variedades silvestres, como estos clavelitos.

Digitalis silvestre

Diente de León

Digitalis

Diente de León

Gramíneas y dientes de león

Planta silvestre

Esta flor es desconocida para mi, pero recuerda a una orquídea

Fresas silvestres

Fresas silvestres

Fresas silvestres

Jaras

Jaras todavía sin abrir sus flores

rosa silvestre

rosas silvestres

rosas caninas

Rosas caninas

nido abandonado

Y de vez en cuando alguna sorpresa, como este nido abandonado

Durante los próximos días no escribiré más entradas, pero prometo volver con muchísimas fotos. Hasta entonces… ¡pasadlo muy bien!