Probablemente hayáis visto estos gusanos de color verde y naranja zampándose literalmente las hojas de vuestros rosales. Yo los tengo acampados en mi jardín desde hace unos días, son antiguos conocidos, otros años ya han estado por aquí.

Siempre me pregunté de dónde salen y como llegan a mis plantas, hoy mi hermana Eva (que cultiva también rosales) me ha dado la explicación. Son las larvas de unas pequeñas avispas que ponen sus huevos en los tallos de los rosales, cuando eclosionan salen las larvas y se dan un festín de hojas… ¿veis lo gorditas que se ponen?

Esta avispilla se llama Arge Rosae y la hembra abre tallos tiernos del rosal para depositar los huevos en él, con ello comienza el daño en la planta porque los brotes se secarán. En esta foto podéis ver los huevos sobre la hendidura de un tallo.

Y esta es la herida que provocan.

La mejor manera de combatir esta plaga es eliminar las larvas en cuanto se detecten, no hay problema en hacerlo manualmente. Adicionalmente se pueden utilizar insecticidas de amplio espectro a base de piretroides.

Y para que si la veis podáis identificarla, aquí os dejo unas fotos del insecto adulto. Aunque pertenece a la familia de las avispas, su tamaño y aspecto se parece mucho al de una mosca. Si la observáis durante el vuelo notaréis la particularidad de que, en ocasiones, se queda estática en el aire moviendo solamente las alas.

Fotografías: gracias a mi cuñado Juan por hacer unas fotos con tanto detalle. El es mejor fotógrafo que yo, lo notaréis viendo la diferencia entre las primeras imágenes y las de la avispilla, éstas últimas son mías.