Fotografía: thetelegram.com

A muchos aficionados a la jardinería nos pica en alguna ocasión el gusanillo de la horticultura, pero no siempre es fácil incorporar un huerto a nuestro terreno y menos aún a nuestra terraza o balcón. La lechuga es una planta anual que se puede cultivar perfectamente en macetas y que resulta muy decorativa, especialmente cuando se intercalan dos o tres variedades diferentes.

Para las lechugas necesitamos contenedores de al menos 20 cm de diámetro y con una profundidad de unos 25 cm, ya que las raíces de esta planta son bastante superficiales. Se pueden obtener a partir de semillas -necesitarán temperaturas templadas para germinar- o de plantones -pequeñas plantitas- que se pueden encontrar en viveros.

Fotografía: minnesota.publicradio.org

Los principales cuidados que hay que dar a la lechuga son:

  • Regar manteniendo la tierra húmeda pero no encharcada
  • Abonar con fertilizantes ricos en nitrógeno (plantas verdes)
  • Ponerlas a la sombra si hace demasiado calor para que no se espiguen
  • Mantener alejados a caracoles y babosas, su principal enemigo

Las lechugas iceberg y las que forman cogollos se cosechan cuando se observa que ya están maduras. Se nota porque las hojas exteriores comienzan a abrirse. El resto de lechugas se puede ir recolectando por hojas, cortando paulatinamente las hojas exteriores.

Fotografía: southernliving.com